Tantas son las cosas que nos van condicionando el tiempo de que disponemos que había dejado para un mejor momento un comentario sobre Máximo Carvajal, el gran y versátil creador de cómics recientemente fallecido (21 de Agosto 2006). Máximo Carvajal perteneció a la generación de oro de creadores de cómics en Chile cuando multitud de revistas de historietas (como llamabamos a los comics en ese tiempo) se vendían en cada kiosko y cuando los lectores se contaban por miles, en realidad, y aparte de cualquier consideración política debido a las circunstancias históricas que vivió Chile en los años 1970s, cuando aun había lectores porque la televisión poco a poco fue ganándole terreno a la lectura, hasta que hemos llegado a la situación actual en que si alguien se confiesa lector es mirado como pájaro raro o pájara rara.
Desde Mampato hasta el Siniestro Doctor Mortis, además de Guerra, recibieron las colaboraciones de Máximo Carvajal. Posteriormente sus historias de ciencia ficción en Bandido y Asteroide durante los años 1990s. Leo en el sitio de
Ergocomics y descubro que fue justamente Máximo Carvajal el dibujante de ese episodio del Siniestro Doctor Mortis que me hizo alucinar cuando yo tenía cómo 9 años, en el que un regimiento de la Legión Extranjera se enfrenta a una legión de zombies (La Legión Maldita de Mortis, Nº45, gracias a Carlos Reyes por el dato que buscaba hace mucho tiempo).
Máximo Carvajal fue un maestro del noveno arte, y a mí como aficionado, disfrutador y fiel lector de cómics no me queda más que esperar que sus discípulos multipliquen por mil las enseñanzas del maestro.
¡Gracias Máximo Carvajal!
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